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Fiestas Argentinas
Fiesta Popular

Fiesta de la Noche Mas Larga

Ushuaia, Tierra del Fuego

Fiesta de la Noche Mas Larga, Ushuaia (Tierra del Fuego)

Casi todas las fiestas celebran algo que se puede ver: un cultivo, un oficio, una industria, un santo. Ésta celebra una magnitud: el 21 de junio el sol asoma sobre Ushuaia alrededor de las diez de la mañana y se va cerca de las cinco de la tarde, y esa noche es la más larga que puede tener una ciudad argentina. El rito que mejor la define tampoco es un desfile ni una corona: es la quema de obstáculos, en la que cada persona escribe en un papel lo que le impidió llegar a sus metas y lo entrega al fuego o lo deposita en una urna, en la noche del solsticio.

Lo que se festeja, además de la fecha astronómica, es el arranque de la temporada invernal fueguina: la señal de largada de la provincia que vive del turismo de nieve.

No hay un predio único: el encuentro se reparte por la ciudad a lo largo de diez u once jornadas. El complejo polideportivo municipal es la sede de mayor capacidad y la que concentra las noches grandes; el resto se despliega en el centro cultural, la sala de la banda municipal, la casa de las juventudes, las calles del centro y la bahía sobre la que estallan los fuegos artificiales. La programación musical está organizada por noches temáticas, una por género: una de rock, una de cuarteto, una de tropical, una de folclore, una de música urbana, una de humor y espectáculos infantiles, una de tango. Llegó a tener once veladas, diez géneros y más de mil artistas, y se presenta explícitamente como vidriera de los músicos fueguinos.

Alrededor de esa grilla hay una rama deportiva a cargo del instituto municipal de deportes —judo, futsal, minibásquet, una sesión masiva de yoga, una carrera de mozos y una carrera nocturna con luces por el centro— y dos gestos que sólo tienen sentido en el fin del mundo. Uno es la inmersión en el canal Beagle: un grupo de nadadores de aguas frías se zambulle apenas en malla en agua de dos a cuatro grados, una vez a medianoche y otra al mediodía siguiente para que el público lo vea. El otro es una ceremonia de Inti Raymi con fuego encendido, el rito andino del solsticio celebrado en el extremo austral del continente. Los bares, restaurantes, museos y centros culturales extienden su horario, y lo que se hace a cielo abierto es breve, nocturno y, en buena medida, atractivo justamente por el frío.

El origen se ubica en la década de 1970, y el reconocimiento como fiesta nacional en 1986. El Congreso le dedicó a lo largo de los años declaraciones de interés de la cámara y expresiones de beneplácito.

Su crecimiento, en cambio, se puede seguir con precisión: era un solo día, el 21 de junio, y desde mediados de la década pasada se extendió a ventanas de cinco a once jornadas. Y no siempre cayó sobre el solsticio: hubo un año en que se hizo entre fines de mayo y los primeros días de junio, con el 21 afuera del calendario. Para Ushuaia, de todos modos, el sentido no cambió: acompañar la jornada más breve del año justo donde más breve resulta.

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