Fiesta del Chivito
Chos Malal, Neuquén

El chivito que esta fiesta celebra tiene Denominación de Origen propia, y el territorio protegido incluye a la ciudad que la organiza. El Chivito Criollo del Norte Neuquino obtuvo esa denominación en 2010, sobre un área de unos veinticinco mil kilómetros cuadrados que comprende por entero los departamentos de Minas y Chos Malal más partes de otros cuatro, y distingue dos categorías: el chivito mamón, criado solo con leche materna y sin subir a la veranada, y el chivito de veranada, alimentado con leche y pastura y trasladado al menos una vez. Son pocas las fiestas argentinas que pueden decir que el alimento que homenajean tiene una denominación reconocida.
Y lo que homenajea, en rigor, no es el plato sino una forma de vida: la fiesta rinde homenaje a las familias campesinas que todavía practican la trashumancia, el traslado estacional de los animales entre invernada y veranada, y pone en el centro a los crianceros, los pequeños productores del norte neuquino para quienes el chivito es el principal recurso. La actividad caprina es la principal fuente económica de la región y un símbolo de la identidad provincial.
El rito central tiene escala propia: el cierre se hace con quinientos chivitos al asador, preparados por un equipo de cocineros bajo la dirección de un chef, en una operación conocida como la globa de chivos. Alrededor se despliegan un campeonato de jineteada con más de cien caballos, destrezas criollas y desfiles gauchos, un escenario con artistas nacionales y regionales y un lugar específico para las cantoras populares del norte neuquino acompañadas por cuecas tradicionales. También hay un componente técnico infrecuente en una fiesta gastronómica: charlas de incentivo ganadero del INTA y stands de productos artesanales, con el propósito de que el visitante conozca la forma de vida del campesino.
Se celebra en Chos Malal porque es el centro del norte criancero y está dentro del área de la denominación, y porque es la primera capital de la provincia del Neuquén, su capital histórica y cultural. La música y la danza del nombre no son accesorias: están en el título de la fiesta junto al chivito, y el escenario pesa tanto como el asador.
El hito normativo está fechado y tiene número: una ley nacional de septiembre de 2017 la declaró fiesta nacional durante el mes de noviembre de cada año, instituyó a Chos Malal como sede nacional permanente y la incorporó al Calendario Turístico Nacional. Chos Malal, entonces, no compite por la sede: la tiene fijada por ley. Su serie de ediciones arranca en la década de 2000.
Es el evento más importante del norte neuquino y uno de los más representativos de la identidad provincial. Su presentación anual se hace en la ciudad de Neuquén, con chivito al asador en la plaza del Monumento a San Martín, buscando al público de la capital.
