Festival de la Cueca y el Damasco
Santa Rosa, Mendoza

El nombre de este festival junta un baile y una fruta, y no es una fusión conceptual: fue la propuesta de un vecino, que eligió los dos emblemas del lugar. El damasco, la fruta insignia del oasis frutícola del este mendocino, que produce además durazno y ciruela. Y la cueca cuyana, el ritmo de la zona. La fruta aporta la identidad productiva y el baile la cultural, y el festival mantiene las dos cosas en competencia real: tiene un rubro de pareja tradicional de cueca cuyana reservado a bailarines con domicilio acreditado en el departamento.
Ese certamen es su pieza más propia. El Pre Festival compite en siete rubros: solista vocal, solista instrumental, dúo vocal, conjunto vocal instrumental, conjunto instrumental, solista o conjunto de estilo tropical y la pareja de cueca cuyana. La inscripción es gratuita y está abierta a músicos de todo Cuyo, salvo el rubro de cueca, que es sólo para vecinos. El premio no es dinero: es el lugar en el escenario del festival.
Son tres noches en el Parque Cultural, Recreativo y Deportivo Ventura Segura, sobre el boulevard Los Damascos, con artistas locales, provinciales y nacionales, plaza de niños, espacio de artesanos y patio de comidas. La fiesta departamental de la vendimia quedó pegada al festival, y llegó a ser directamente su primera noche, con más de cien artistas en escena. Hay entradas con precio diferenciado para los vecinos del departamento y un cupo de entradas gratuitas para personas con certificado de discapacidad.
La primera edición se hizo en enero de 1973, en el patio de una escuela del pueblo, con un fin solidario concreto: recaudar para los centros de salud del departamento. La iniciativa fue de un médico llegado de Córdoba, junto a otros dos socios fundadores, y la primera comisión se integró poco después.
Su historia tiene un hueco grande: durante un largo período el festival se hizo de forma irregular, y recién se retomó a fines de la década de 2000. Y cambió de sede dos veces, con un cierre narrativo redondo: nació en el patio de la escuela Ventura Segura y hoy se hace en el predio que lleva ese mismo nombre, renovado para el festival.
El destino solidario se mantuvo y se fue corriendo: de los centros de salud a las escuelas y los clubes deportivos del departamento. Reúne más de diez mil personas por día, y es el acontecimiento que ordena el verano de La Dormida.
