Festival de Doma y Folclore de Olavarria
Olavarría, Buenos Aires

Este festival tiene dos reglas propias que no se ven en otros encuentros del género. La primera es económica: la gran rifa que se sortea el último día financia el festival del año siguiente, de modo que la fiesta se paga a sí misma. La segunda es artística: hay un concurso de artistas cuyo ganador entra directamente en la grilla oficial de la edición siguiente, y hubo intérpretes que pasaron de revelación a figura del cartel años después.
Su materia es la doma y la cultura del caballo del centro bonaerense, cruzadas con el folclore de escenario mayor.
Son tres jornadas en el predio ferial de la Sociedad Rural. En el campo de jineteada se corre la final del concurso de bastos con encimera, con cerca de cien jinetes; en el escenario mayor, que lleva el nombre de Horacio Guarany, pasan más de veinte artistas y agrupaciones, con el ballet folclórico municipal y los grupos de danzas de la ciudad. Alrededor funcionan un circuito de peñas, los stands de artesanos y comercios y la gastronomía. El sorteo de la rifa cierra la última jornada.
La idea surgió en 2003 y la primera edición se hizo a fines de ese mismo año, impulsada por Ricardo Sosa y la comisión directiva del Fútbol Club Ferro Carril Sud, que consultaron a instituciones civiles y estatales antes de lanzarla. La convocatoria de esa primera edición decidió que se repitiera cada año. El dueño del festival es ese club de barrio; la Sociedad Rural sólo presta el predio.
Su calendario se movió dos veces: se hacía en diciembre, pasó a marzo y se estabilizó en febrero. También se mudó de sede, del propio club al predio de la Rural.
Se presenta como fiesta nacional, y una resolución de la Cámara de Diputados de la Nación declaró de interés una de sus ediciones, con fundamentos que destacan el fomento de las costumbres criollas, la música folclórica, la gastronomía de las peñas y un encuentro de payadores aficionados. Entrega además entradas gratuitas para personas con discapacidad.
