Fiesta de la Miel Serrana
San Marcos Sierras, Córdoba

La Fiesta de la Miel Serrana es la celebración de un pueblo que se presenta como capital de la miel, y la reparte en dos sedes con nombre propio y funciones distintas: la Plaza Cacique Tulián para la previa del viernes y el Estadio Gringo Cassini como escenario mayor del sábado y el domingo. Tiene además un cuerpo de baile propio, el Ballet de la Miel, y una jornada entera declarada homenaje a los apicultores y a la producción regional. No es un festival con una feria al costado: es una semana productiva que termina en escenario.
Lo que celebra es la apicultura serrana del noroeste de Córdoba, en el departamento Cruz del Eje, y específicamente un modo de producir. La miel artesanal de la zona se obtiene de montes y pasturas naturales sin agroquímicos, se cuela a mano, se separa por color y por sabor y se envasa recién cosechada, a diferencia de la industrial, que se filtra y se mezcla mecánicamente con mieles de distintos orígenes y se calienta en exceso. Esa distinción técnica es el argumento de la fiesta y lo que explica por qué el pueblo reclama el título.
Son tres días. El viernes abre la previa en la plaza, con música y danza y ballets locales. El sábado el estadio concentra el homenaje a los apicultores y a la producción regional, con el Ballet de la Miel y la grilla más fuerte. El domingo arranca a la tarde con el desfile de agrupaciones gauchas y sigue de noche con los últimos números. Los tres días funcionan una feria de productores, una feria artesanal, puestos gastronómicos y espacios para emprendedores locales, con la miel y sus derivados como eje de la oferta.
La fiesta lleva alrededor de cinco décadas de ediciones consecutivas. En los programas anteriores había además un desfile de carrozas, la elección de la Reina de la Miel con candidatas de las poblaciones de la región, obras de teatro y un gran baile final abierto a todos los asistentes; algunos de esos elementos dejaron de hacerse. La sede también se movió: durante años la fiesta se hizo íntegramente en la plaza principal, y el estadio pasó a ser el escenario mayor después.
Para la región funciona como la vidriera de su economía apícola y como el eje de un calendario turístico que el noroeste cordobés viene construyendo de a poco, con San Marcos Sierras, sus balnearios sobre el río Quilpo, el senderismo y la gastronomía regional como atractivos de temporada. Entre los derivados que se venden en la feria aparecen desde los clásicos hasta elaboraciones que combinan la miel con otros productos de la zona. Es la fiesta más representativa del pueblo.
