Fiesta del Arroz
San Salvador, Entre Ríos

La Fiesta Nacional del Arroz es, antes que una fiesta, una exposición: una muestra agroindustrial, comercial, gastronómica y de servicios a cielo abierto que ocupa más de cinco hectáreas, con entrada libre durante todas las jornadas. Y tiene un componente que no aparece en ninguna otra fiesta nacional argentina: un remate ganadero de miles de cabezas dentro del predio, con productores llegados de Corrientes, Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba.
El tema es la cadena arrocera, y San Salvador la celebra porque es su cabecera histórica con una densidad difícil de igualar: dieciséis molinos arroceros en un pueblo de unos quince mil habitantes, la mayor proporción de molinos por habitante del país. La ciudad está asociada también a la primera cooperativa arrocera de América Latina. La cadena del arroz genera once veces más empleo por hectárea que la soja y ocho veces más que el maíz, y hay además un dato que explica la escala actual del sector: donde hace unos quince años había más de seiscientos arroceros en la zona, hoy quedan alrededor de ciento treinta.
El predio ferial municipal se organiza alrededor de una plaza institucional que comparten el municipio, el sector arrocero y las instituciones locales, y de un sitio central llamado Plaza del Arroz. Alrededor se montan los stands de maquinaria agrícola, automotores, molinos y artesanos, que llegan a pasar los trescientos expositores. El eje técnico lo llevan charlas y capacitaciones y reuniones con productores e industriales de la región; el gastronómico, degustaciones y clases de cocina con arroz. Las noches tienen escenario propio y se pagan por separado de la expo, que es gratuita. La fiesta elige embajadora y vice-embajadora nacional del arroz, títulos que reemplazaron a la vieja corona de reina.
Su primera edición fue en 1953, en la cooperativa y el salón Fraternidad de la ciudad. Su historia no es una serie continua, y eso es lo más característico de ella: tiene hiatos largos. La segunda edición, en 1955, se hizo sin carácter nacional; la única vez que la fiesta salió de San Salvador fue en 1958, cuando se celebró en Concordia; en 1968 volvió con una gran exposición agroindustrial, el mismo año en que arrancó la expo industrial y comercial de la ciudad, que corre pegada a la fiesta con su propia cuenta de ediciones. Después de la edición de 1977 pasaron veinte años sin fiesta, y recién a fines de los noventa volvió a hacerse. En la última década dejó de ser anual y pasó a celebrarse cada dos años.
La ciudad usa el título de Capital Nacional del Arroz desde la década de 1950.
Para la región es el evento que concentra la atención de toda la cuenca arrocera, y empezó a recibir algo nuevo para la ciudad: excursiones que eligen a San Salvador como destino, con contingentes llegados desde Buenos Aires.
