Fiesta del Sanguche de Milanesa
San Miguel de Tucumán, Tucumán

Lo que distingue a esta fiesta no es lo que pasa en el predio sino lo que pasa antes. El concurso que define a la mejor sanguchería de Tucumán no se corre durante la fiesta: es una gira de meses por municipios y comunas de los diecisiete departamentos de la provincia, que elige una sanguchería representante por localidad. Las ganadoras se llevan un stand en la fiesta y recién ahí compiten entre sí por el título provincial, ante un jurado a ciegas sorteado al azar. Es un sistema de clasificatorias territoriales que no tiene ninguna otra fiesta gastronómica argentina.
El segundo rasgo propio es el intento de récord del sánguche de milanesa más grande, que la fiesta renueva cada año contra su propia marca y contra las de otras ciudades, armando una pieza de varios metros con cientos de kilos de pan y de milanesas.
Y el tercero son los concursos de público, que tienen nombre propio y funcionan como rito y no como relleno: el Paladar de Acero, que mide tolerancia al picante; el Sanguchero Más Rápido, que es armado contra reloj; y Clavate una Milanga, que consiste en comerse un sánguche de setenta centímetros en el menor tiempo posible.
Lo que celebra es el sánguche de milanesa como plato emblema de Tucumán, con un encuadre turístico explícito: la comida tratada como motivo de viaje hacia la provincia. El respaldo institucional es provincial: el sánguche de milanesa está declarado bien patrimonial de interés cultural inmaterial de Tucumán e incorporado al registro provincial del patrimonio cultural, junto a la empanada y a la feria de Simoca.
Las cuatro jornadas se hacen en el predio ferial de la Sociedad Rural de Tucumán, con los stands de las sangucherías clasificadas, stands comerciales y gastronómicos de otros rubros, escenario principal con shows, una kermés y los concursos. Se premia a las tres mejores sangucherías con dinero en efectivo. No hay elección de reina, ni desfile, ni jineteada.
La fiesta es reciente —nació en 2022— pero el movimiento que la hizo posible es anterior y tiene una fecha triste en el origen. Un sanguchero de la ciudad, que había estado más de cuarenta años detrás del mostrador, murió el 18 de marzo de 2010, y desde entonces ese día es el Día del Sánguche de Milanesa en Tucumán. De ahí en adelante hubo actividades cada año alrededor del plato, hasta que en 2022 tomaron la forma de fiesta en el predio de la Rural. Es un evento distinto de la Semana del Sánguche de Milanesa, que se hace en marzo alrededor de esa fecha, tiene otra organización y lleva su propia cuenta de ediciones.
Para Tucumán la fiesta funciona como vidriera de un plato que es seña de identidad provincial y, por el diseño de su concurso, como un circuito que reparte protagonismo entre los diecisiete departamentos en lugar de concentrarlo en la capital.
